Decoración nórdica
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Daniil Silantev
 

Decoración nórdica

Decoración nórdica: 7 ideas para tu salón

La decoración nórdica o escandinava es una tendencia decorativa que desde que llegó a nuestras vidas, hace más de diez años, nunca ha dejado de estar de moda. Consiste en un estilo decorativo cuyo origen se remonta a principios del siglo XX. Proviene de países del norte de Europa como Noruega, Dinamarca Suecia o Finlandia. Las peculiaridades de este estilo se basan, sobre todo, en las condiciones y tipo de vida característicos de esas zonas. En la decoración nórdica influyen tanto el clima como los paisajes y los materiales típicos del lugar.

Debido a las escasas horas de luz, los fríos inviernos y el largo tiempo que pasan en sus casas los escandinavos a causa de su singular clima, el objetivo principal del estilo nórdico es combatir la falta de luz natural y crear espacios acogedores y confortables. Por ello, se potencia al máximo la luminosidad y la calidez del hogar.

Sus propias particularidades son las claves de su éxito: la claridad, los materiales naturales y una atmósfera acogedora.

Debido a la fuerte tendencia que ha adquirido la decoración nórdica en otros países, como el nuestro, este estilo decorativo ha ido adquiriendo versiones más renovadas.

En los últimos tiempos se han incorporado nuevas características a la decoración escandinava, como los elementos industriales, las piezas antiguas o más color en los espacios.

Si estás pensando en darle un toque escandinavo a tu salón pero no sabes por dónde empezar, debes seguir este listado con 7 sencillas ideas que hemos hecho para que puedas lograr una decoración nórdica ideal:

La luz: un elemento esencial en la decoración nórdica

La decoración nórdica tiene como prioridad conseguir la máxima claridad posible. Por este motivo, trata de aprovechar la luz natural a través de los ventanales. Las cortinas de telas tupidas deben quedar desterradas, optando por telas más ligeras que dejen pasar la luz del día. Además, no es extraño ver ventanales sin cortinas en las casas de los países escandinavos. A parte de lograr un salón luminoso, también estarás creando un espacio más agradable.

Respecto a la iluminación artificial, para obtener una iluminación generalizada se aconseja usar lámparas de luz blanca con bastante potencia.

Las lámparas más populares son las de estilo industrial, tipo foco, metálicas y de colores desgastados o las que siguen una línea más natural como las lámparas de mimbre o de bambú.

Debemos complementar la luz general con algún punto de luz más ambiental o decorativa como, por ejemplo, las guirnaldas de luz o los farolillos. De esta manera, conseguiremos que el salón sea más acogedor.

El color blanco por bandera

Como consecuencia de las escasas horas de luz de las que disponen estos países, la decoración nórdica busca lograr espacios más luminosos. Se recurre a tonalidades neutras y suaves para acentuar la sensación de claridad. El blanco está presente en paredes, muebles, complementos e incluso en el suelo.

Se pueden añadir toques de color en la decoración, como en los textiles, lámparas y cuadros o combinar el blanco con el color de otros materiales como la piedra o la madera. Una de las combinaciones más usadas es el contraste entre blanco, que sería el color dominante, y negro.

Muebles funcionales

Los muebles son sencillos y muy prácticos para lograr un ambiente amplio y diáfano. Se intenta aprovechar al máximo el espacio con pocas piezas pero funcionales, con sentido. El diseño del mobiliario busca la sencillez, tendiendo a las líneas rectas y depuradas, así como a curvas suaves.

Para romper con la monotonía del salón blanco, estos prácticos muebles podrían ser de un color realmente bonito, como un cómodo sofá de color verde agua, lila agrisado o coral.

Mezclar para acertar

Es habitual combinar la madera, el material estrella de la decoración nórdica, con otros para crear un espacio más personal y expresivo. Por ejemplo, podrías incorporar elementos con un estilo industrial o muebles vintage.

Otra opción podría ser la de añadir a una misma mesa diferentes sillas, jugando con sus formas y colores. De esta forma conseguirás enriquecer el espacio del salón y también lo harás más dinámico.

Con estampados  

En la decoración nórdica siempre están presentes los estampados, que le aportan un toque alegre y atrevido. Los motivos geométricos, como los rombos, rectángulos, rayas, topos o triángulos, se combinan con colores poco saturados, como la gama de los pastel. Este tipo de estampados suele encontrarse en cojines, accesorios o en las paredes.

Para decorar tu salón puedes incorporar unos cojines en blanco y negro, o en tonos grises, con motivos geométricos. Aprovecha y juega mezclando diferentes estampados pero con las mismas tonalidades.

Naturaleza en la decoración nórdica

En el estilo nórdico más actual las plantas ocupan un puesto especial dentro del hogar. Las plantas ayudan a crear espacios más naturales y son un punto clave para lograr una decoración top. Lo mejor de todo es que puedes escoger el estilo que más te guste. Desde pequeños botes de cristal con delicadas flores hasta un recipiente con varios cactus o una exuberante planta en un rincón del salón.

También es muy habitual utilizar elementos vegetales y animales en la decoración escandinava. Por ejemplo, elementos naturales de carácter más invernal como troncos, piñas o ramas, así como las casitas de pájaros, los árboles, las ilustraciones con animales del bosque o cualquier elemento que recuerde a la naturaleza.

Suelos cálidos y alfombras de estilo nórdico

Los países nórdicos buscan soluciones más cálidas y acogedoras para los suelos. Uno de los recursos más típicos son los suelos de madera.

Es habitual contar con alfombras que protejan del frío, actuando como aislantes térmicos, con pocos colores, diseños sencillos y geométricos, repetitivos y estructurados.

Si prefieres potenciar un estilo nórdico más sobrio y natural, debes escoger una alfombra en tonos neutros con una textura agradable y fabricada con materiales naturales. En el caso de que quieras un estilo nórdico más desenfadado e informal, la mejor opción es una alfombra con algún motivo geométrico como, por ejemplo, el zig-zag.

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