Rutina de limpieza facial

Rutina de limpieza facial según tu tipo de piel

Como cada rostro es un mundo, necesitamos adaptar toda la rutina de cuidados a nuestro tipo de piel. ¿Quieres saber cómo debe ser tu rutina? Toma nota porque hoy te desvelamos todas las claves para lucir una cara bonita y luminosa, sea cual sea tu tipo de piel:

Pieles grasas

Tal y como su propio nombre nos indica, este tipo de pieles son aquellas más propensas a acumular grasa, con lo que es más probable que aparezcan brotes de acné. En estos casos es en los que más importante es mantener una adecuada rutina de cuidados, sobre todo si queremos evitar que aparezcan manchas, espinillas y puntos negros.

Estos son los pasos que deberemos seguir:

  • Exfoliación: para eliminar las células muertas que se encuentran en la capa más externa de nuestra piel. La exfoliación debe llevarse a cabo entre 1 y 2 veces por semana, dependiendo siempre de la cantidad de grasa que tengas en tu piel. Recuerda aplicar un tónico facial después de este paso ya que de otra forma, podrías llegar a dañar el PH de tu piel.
  • Limpieza facial: dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche. De esta forma, nos deshacemos de cualquier resto de maquillaje, suciedad e impurezas, que podrían propiciar la aparición de grasa.
  • Mascarilla: en el caso de las pieles grasas, lo mejor son las mascarillas de arcilla, ya que son capaces de seboregular la superficie de nuestro rostro.
  • Hidratar: que no se te olvide nutrir tu piel. Lo mejor son cremas ligeras y sin base de aceite, ya que si son demasiado intensas, podrían hacer aparecer más granitos.

Pieles secas

Las personas que viven en lugares secos y fríos suelen sufrir los estragos de la meteorología en su piel. Si además tienes tendencia a la sequedad, deberás mantener una rutina especialmente intensa para mantener tu piel siempre hidratada.

En tu día a día, deberás llevar a cabo la siguiente rutina de cuidado:

  • Mañana: limpiar tu rostro con agua tibia y aplicar un limpiador facial especial para piel seca. Seguidamente, utiliza un tónico para reequilibrar el PH de la piel. Posteriormente, aplica un sérum hidratante en algunas zonas delicadas, como el contorno de ojos, y una crema hidratante específica en el resto de la cara. Tampoco puedes olvidarte de la crema solar. Muchos maquillajes e hidratantes ya cuentan con factor de protección en su fórmula, así que si quieres saltarte este paso, recurre a uno de estos productos.
  • A lo largo del día: en caso de que tu piel sea extremadamente seca, es probable que necesites de alguna reaplicación de crema a lo largo del día para mantener tu piel siempre hidratada.
  • Por la noche: este es otro de los momentos cruciales en nuestra rutina de cuidado para pieles secas. Lo primero que debes hacer es lavar tu rostro sin frotar, ya que es muy probable que tu piel sea también bastante sensible. Para limpiar la piel, utiliza una leche además del tónico. Elimina por completo cualquier resto de maquillaje o suciedad que pueda quedar en la superficie de tu rostro, e hidrata con una crema especial de noche.

Piel Mixta

En el caso de la piel mixta, se mezclan los dos anteriores tipos de piel: en la zona T (frente, nariz y mentón) se acumula grasa, mientras que el resto tiende a secarse. En estos casos, recomendamos un cuidado específico para cada una de las partes de nuestro rostro:

  • Zona T: para la zona T, deberemos llevar a cabo una rutina parecida a la de las pieles grasas. Es importante tener siempre limpia de impurezas esta zona, y no usar productos que contengan base de aceite. Limpiar con una agua micela y utilizar un tónico debería bastar para mantener la grasa a raya.
  • Resto del rostro: para el resto de nuestra cara, deberemos mantener una hidratación adecuada, utilizando cremas hidratantes en las mejillas y sérum en la zona de los ojos.
  • Mascarillas y exfoliación: para seboregular la zona T, podremos exfoliarla y aplicar mascarillas de arcilla dos veces por semana. Eso sí, procura no exfoliar con demasiada fuerza partes más sensibles como las mejillas o el contorno de ojos, ya que podrías irritar la zona y dañar tu piel.

 

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