Mindfulness: qué es, en qué consiste y cómo lograrlo

En la búsqueda del bienestar integral, las técnicas de relajación como el mindfulness cada vez ganan más adeptos. Y no es para menos. Al permitirnos ser más conscientes del momento presente, esta herramienta mejora notablemente nuestra calidad de vida. Pero, ¿qué es el mindfulness y cómo practicar la atención plena? Descúbrelo en este artículo.

¿Qué es el Mindfulness?

El mindfulness es un estado mental y a la vez una práctica orientada a centrar la atención plena en el momento presente. Es un método basado en la meditación que consiste en concentrarse en el aquí y el ahora, de forma consciente y desde la aceptación, sin pretender juzgar ni cambiar la realidad.

Los orígenes del mindfulness se remontan en el budismo, concretamente en la meditación vipassana, hace 2.500 años. Sin embargo, su práctica en occidente no se desarrolló hasta principios del siglo XX. Fue en 1979 cuando Jon Kabat Zinn introdujo la atención plena como método terapéutico para abordar el estrés en pacientes del Hospital de la Universidad de Massachusetts.

Los Principios del Mindfulness

Para comprender mejor qué es el mindfulness, vamos a profundizar en sus siete principios esenciales, los cuales contribuyen al bienestar emocional y mental, a la vez que promueven la paz interior:

  1. Confianza: escucharnos y ser honestos con nosotros mismos y con los demás.

  2. No juzgar: observar la realidad cómo es, sin emitir juicios basados en nuestras opiniones, ideas y preferencias.

  3. Aceptar: no se trata de resignarse de forma pasiva, sino percibir cómo es la realidad para saber qué necesitamos cambiar.

  4. Dejar ir: soltar y evitar aferrarnos al pasado; entender que todo tiene un principio y un final.

  5. Adoptar una mente de principiante: tener una mentalidad ávida por descubrir el mundo como si fuera la primera vez.

  6. No forzar: basta con prestar atención al momento presente desde la curiosidad y la plena conciencia.

  7. Paciencia: la sabiduría de saber frenar y comprender que todo sucede en el momento preciso.

Beneficios del Mindfulness

Practicar el mindfulness tiene una clara influencia sobre la calidad de vida al proporcionar estos beneficios:

  • Reduce el estrés y el agotamiento mental.

  • Permite focalizar la atención a lo importante.

  • Facilita el control y la gestión emocional.

  • Fomenta la autoestima y el cuidado personal.

  • Evita el insomnio y ayuda a dormir mejor.

  • Induce la relajación.

  • Mejora la capacidad de memoria y concentración.

  • Promueve el autoconocimiento.

  • Favorece las relaciones interpersonales.

  • Incrementa la empatía y la compasión.

¿Cómo Practicar el Mindfulness?

Practicar el mindfulness y concentrar tu atención plena en el ahora es más sencillo de lo que crees. Sigue estos pasos para lograrlo:

Paso 1: Elegir un Espacio Tranquilo

Sabiendo que la esencia del mindfulness es concentrarse en el momento presente, es importante practicarlo en un sitio libre de distracciones. Encuentra un lugar sin ruido ni dispositivos electrónicos, con una óptima temperatura y donde te sientas agusto.

Puedes practicarlo en un espacio interior o exterior, como en un jardín o en un parque, pero siempre debe primar la tranquilidad y la comodidad. Asimismo, es recomendable descalzarse y usar ropa cómoda.

Paso 2: Adoptar una Postura Cómoda

Para practicar el mindfulness no es indispensable ponerse en la típica posición de loto de varios tipos de yoga. Eso sí, es esencial mantener la espalda recta para conectar con la respiración.

Algunas posturas para realizar mindfulness son sentarnos en una silla con respaldo recto, apoyando los pies sobre el suelo y dejando caer los brazos sobre las rodillas, o bien, sentarnos en el suelo sobre un cojín, con las piernas cruzadas y los brazos sobre las rodillas o en el regazo.

Paso 3: Enfocar la Atención en la Respiración

En la práctica del mindfulness debes centrar la atención en la respiración, sintiendo cómo fluye desde las fosas nasales hasta los pulmones. Y en este proceso, puedes entonar un mantra como “me siento bien”, o usar el monosílabo OM para reforzar la conexión con cada respiración. De todos modos, especialmente si eres principiante puedes seguir meditaciones y relajaciones guiadas que te acompañen en tu progreso.

Paso 4: Observar Sensaciones y Pensamientos

Durante la práctica, observa tus pensamientos y sensaciones corporales, de forma objetiva, sin juzgarlos. Al principio puede parecerte una misión imposible, pero a medida que vayas practicando, cada vez te sentirás más capaz de dejar fluir las emociones, de aceptarlas y de apartar  los juicios a un lado.

Paso 5: Practicar la Atención Plena en la Vida Cotidiana

A raíz de dedicar tiempo al mindfulness sabrás trasladar esa atención plena a tu rutina diaria para establecer prioridades y tomar las riendas de tu vida, evitando que las emociones y los pensamientos tomen el control sobre ti.

Así, fijarás el foco en el momento presente y sentirás cómo tu atención se potencia en acciones rutinarias como saborear y experimentar la textura de una manzana o sentir los sonidos del entorno y el sol acariciando tu piel en un paseo consciente.

Ahora que ya sabes qué es el mindfulness y cómo practicarlo en tu día a día, tienes en tu poder una herramienta potencial para mejorar tu bienestar. Un autocuidado que puedes fomentar en AIRE Ancient Baths con otras prácticas como un masaje relajante, un tratamiento para mimar tu piel o un circuito termal donde liberar tensiones.

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